domingo, 21 de octubre de 2012

Mi canon compacta.

Una vez me cargué mi cámara de fotos. Me la compré por Reyes y a principios de Febrero la rompí, llevaba menos de un mes con ella y... ya la quería. 

Adoro ese instante en el que mi pequeña encuadra en verde, como los semáforos y le das al click, ese recuerdo ya está ahí y ahí se quedará hasta que tu decidas borrarlo, pero ya estará en memoria de todos que en ese momento se hizo una foto por eso ese recuerdo no morirá. 

Pensad lo bonito que será cuando seamos viejos y ya nadie conservé las fotos en papel y todo vaya digitalizado el poder sacar un álbum de fotos a nuestros nietos y contar las mil batallitas que se esconden tras cada papel... un amor, una amistad fallida, una noche de borrachera, una alegría, una pena... 

                        Eso, amigos míos, ¡será mágico y valdrá millones! 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Cuidarte también es proclamar que no puedes.

 No puedo sola.  Esto es demasiado complicado.  Necesito ayuda.  Qué buen día para estar orgullosa de todo el progreso que he hecho.  ¿Qué e...