Nos hablaba de su querida gata y lo mirábamos riéndonos, hasta hace poco habíamos recitado los versos más absurdos de Zorrilla, y hubiéramos empezado con algunos de Góngora de no ser porque dio la hora...
¡Que Felices seríamos sin relojes!
Comer cuando te apetezca, dormir cuando te apetezca, guiarte por las horas del sol... Pero no, ahí están los calendarios, el conocimiento es dolor. Cuanto más sabes, más conoces, más recuerdas, mas duele.
No hay comentarios:
Publicar un comentario