Hoy llevo un sábado de casualidades odiosas. El tranvía ha dejado de funcionar justo cuanto más falta me hacía cogerlo. La tienda a la que he ido expresamente desde el culo de Sevilla estaba cerrando cuando he llegado "Si hubieras llegado diez minutos antes te hubiéramos atendido" y yo la mire y me salio del alma pensar... "Zorra". Pero luego lo he pensado y estaba en su derecho.
Me ha llamado la encargada de llevarme a casa diciéndome que volviera en bus. He tenido que ir a recargar el bonobus, por supuesto, el quiosco tenía la máquina sin línea.
Y yo tenia en el bonobus solo un pique, "es mu fácil" pensareis, pero éramos dos, y yo no podía dejar sola a mi hermana. Es lo que hay. Total que tras andar se me ocurrió la brillante idea de coger el bus con el dinero que tenía para recargarlo.
El conductor no tenía cambio de 20 euros. Después de pasar por una "delincuente que pedía cambio de 20" y que todas las viejecitas del autobús me miraran con mala cara, el guapo del conductor me cambio con su dinero, por supuesto me ha dado el cambio incorrecto pero... no tenía mas calderilla...
Como veis a sido un día de demasiadas coincidencias negativas.
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