lunes, 16 de noviembre de 2015

A veces alguien debe despertarte.

Por que no todo es tan hermoso como todos pensamos durante nuestra vida. Porque somos soñadores innatos sí, pero hay veces que también hay que meter realidad en nuestras fantasías, solo por ordenarlas. Dentro de los cuentos de hadas también tiene que haber algo de coherencia, si tienes a tu príncipe azul, no buscas otro, ¿no? Por muy misteriosa que sea su mirada y mucho que su atención hacia ti te haga parecer imbécil. Y si resucitas por un beso de amor no vuelves a caer en la misma trampa. Porque eso es lo que nos gusta de los cuentos, los finales felices, porque confundimos seguridad con felicidad. ¿Me estoy contradiciendo? A estas alturas muy posible. Y es que érase una vez...




¿Quien dice lo que está prohibido en el mundo?

¿Qué moral o ética podrá contradecirme? ¿Que ley de la física? ¿Qué autoridad podrá decirme lo contrario... cuando estoy decidida?

domingo, 15 de noviembre de 2015

La chica que nunca querrías.

Soy el desastre de tu voz, 
el estallido en tu grito. 
"La voz que siempre te dirá que no"
O casi siempre, quizás mas veces de las que quieras escuchar. 
Soy el orden en mitad del caos, y la muerte en medio de la vida.
Soy cada lágrima derramada por un familiar del difunto. 
Soy cada pedazo de plástico que tiramos al mar. 
Soy el caos en una mente cuadriculada. 
Un rombo entre cuadrados. 
Una mitad incompleta. 
Soy yo,  the girl you never want. 

sábado, 14 de noviembre de 2015

Love letters.

¿Dónde fueron todas esas cartas de amor que la gente no se atrevió a enviar? 
Creo que es una cuestión mas de cobardía que de romanticismo. 
No tener las agallas para decirle a alguien en su cara todo lo que escribes por carta... 
...no sirve. Al menos a mi no. 

Sin embargo quizás las escribamos por cuestión de mero morbo.
Después de una ruptura, quién no recuerda las palabras, a día de hoy, lee las conversaciones anteriores a aquel día, intentando encontrar la clave y llevarse una conclusión los días que duermen llorando. 

Las cartas de amor siempre fueron hermosas. Guardarlas, acariciarlas, incluso abrazarlas cuando el emisor estaba lejos, muy lejos. 
También se perdió esto. 
El saber esperar, las cosas poco a poco. 
Que no hay que darlo todo hecho. Nos indignamos, si no nos contestan a la primera, 
si no cogen la llamada a la primera. Si tocan nuestros teléfonos. 
Ponemos mil contraseñas para proteger algo tan ridículo como puede ser un mensaje en un chat. 
¿Quién está deshumanizando el amor? 
¿Por qué se está convirtiendo en cables y redes wifis? 
¿Para quién?  

jueves, 12 de noviembre de 2015

A 120.

Íbamos a 120. Callejuelas estrechas nos rodeaban. Nos gustaba el peligro, aun sabiendo que podíamos pegarnosla. Lo amábamos. Nos sentíamos tan libres, puros, felices... no sentíamos nosotros mismos y no teníamos más que aparentar.

Era como un orgasmo pero sin el como. Sentía como mi boca se abría un ay otra vez. Me sentía viva. Sabía que estaba mirándome y me daba igual, por primera vez en la historia no había mujer mas libre. Podía hacerlo delante suya. Podía pararme a escribir, incluso a 120 por hora. No podía parar, mi cerebro no me dejaba.

La nariz moqueante, el pelo en la cara, la vejiga a reventar de cerveza.... pero no había momento en el que me hubiera sentido tan viva.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Por qué me gustan los lunes.

Llevas a tus espaldas la primera semana de noviembre del 2015, ¿Qué has hecho de productivo en ella? ¿Has cambiado tu vida? Tú que siempre te quejas de la monotonía de la vida. ¿La has roto? Que estás indignado por la falta de valores de nuestra sociedad, ¿luchas por ellos? ¿tratas con personas? ¿compartes tus ideas? Tú que te sientes vacío, ¿has probado a escuchar lo que tienes dentro y no sabes? ¿Has probado a empezar a llenarte? Tu, inconformista de la vida, ¿has probado a dejar de ser tan exigente y darte cuenta de que tu vida depende solamente de ti?

¿Sois capaces de frenar en seco? 


Por eso me gustan los lunes, me gustan la perspectiva que ofrecen, son como el día 1 de enero y, con suerte, sin resaca. Son días en los que puedes organizar la semana, días en los que puedes marcarte objetivos. Son días bonitos. Nos empeñamos en odiar los domingos, odiar los lunes, nos empeñamos en odiar todo aquello que no sea un viernes o sábado noche. ¿Realmente nuestras vidas han comenzado a reducirse a eso?

El problema es el sentimiento de culpabilidad que nos inculcan, como al adolescente que lleva demasiado tiempo encerrado en casa y no lo dejan salir hasta la mayoría de edad. Al igual que ese adolescente se revelará y perderá el norte (al menos un tiempo) nosotros también vamos a acabar por hacer eso.

Todo el mundo nos ha inculcado que la diversión consiste en un viernes o sábado por la noche, pero... y lo bien que sienta, terminar un examen el martes, que has estado estudiando un viernes o un sábado por la noche, y atreverte a desafiar tu responsabilidad tomándote algo con tus amigos. ¿De verdad eso es tan malo?

sábado, 7 de noviembre de 2015

El diario de Noa.

- ¡Dí que soy un pájaro!
- Eres un pájaro.
- Ahora dí que tu también lo eres.
- Si tu eres un pájaro... si, soy un pájaro.

viernes, 6 de noviembre de 2015

Para siempre vivirá ese primer amor.

Y era mía. Y yo era suya. 
No había nadie en el mundo que pudiese negar lo nuestras que éramos. 
Para siempre, repetíamos cada vez que terminaba la canción, 
cada vez que las yemas de mis dedos recorrían su barriga. 
Para siempre, prometíamos cada vez que parábamos de reír, sin aliento, cuando se me 
enredaban los perjuicios en su pelo. 
Para siempre rubia, le decía antes de besarla. 
Para siempre parecía susurrar cada vez que me desabrochaba el sujetador. 
Cada vez que la sentía estallar en mis manos. 
Cada vez que hacía mi cabeza explotar con sus enfados absurdos. 
Para siempre. 
No nos cansábamos de repetirlo, a todas horas, en todo momento, a toda voz. 
Para siempre. 

jueves, 5 de noviembre de 2015

El camino en pos de ti.

Y de repente veía.
Tenía abierto ante mí el camino que había elegido.
Y sonaba a chiste.
Parecía una canción antigua tocada por una varita mágica.

¿Es posible sentirte demasiado expuesta?
Cuál será la barrera que te hace pasar de la comodidad a la vergüenza.
No puedes tocarme.
No puedo tenerte.
Si hubiera sido Daniela quizás podría echarle cara, pero ni eso amiga mía.
No llegaríamos a saber nunca el alcance que tuvimos uno en la vida del otro.
Ni porqué nos fuimos.

Cuidarte también es proclamar que no puedes.

 No puedo sola.  Esto es demasiado complicado.  Necesito ayuda.  Qué buen día para estar orgullosa de todo el progreso que he hecho.  ¿Qué e...